¿Por qué limpiar el depósito lo cambia todo?
No siempre se piensa en ello, porque el depósito permanece cerrado e invisible en el día a día. Sin embargo, el agua que permanece en él constantemente deja marcas blanquecinas, y la humedad puede favorecer la aparición de depósitos. Resultado: el inodoro se vuelve más ruidoso, se llena más lentamente o consume más agua.
Una limpieza ocasional permite así evitar estos inconvenientes y mantener un baño más fresco. No es necesario ser experta en bricolaje: la manipulación sigue siendo muy simple.