2. Cuida mejor su apariencia.
De repente, presta más atención a su físico:
Se viste con más elegancia de lo habitual.
Cambia su estilo de vestir.
Usa perfume con más frecuencia.
No necesariamente es algo consciente, pero hay una intención detrás de todo.
3. Esto protege mejor tu privacidad.
El teléfono se convierte en un objeto “protegido”.
Lo lleva consigo a todas partes.
Evita dejarlo a la vista.
Cambia sus contraseñas o sus hábitos.
No siempre hay algo específico, pero se percibe una actitud más reservada.