Así es como debe proceder:
- Acuéstese cómodamente en su cama.
- Sube el brillo de tu teléfono al máximo.
- Coloca tu teléfono inteligente sobre tu pecho, con la pantalla hacia arriba.
- Respira con normalidad y exhala suavemente hacia la pantalla.
- Espera unos instantes sin moverte.
Atraído por la luz y el dióxido de carbono, el mosquito suele acabar acercándose al teléfono o posándose cerca de la pantalla.
En ese momento, podrás detectarlo fácilmente y actuar con rapidez. Este sencillo truco suele permitirte localizar el insecto mucho más rápido que registrando toda la habitación.