Diagnóstico y tratamiento
No existe una única prueba para diagnosticar la ELA (esclerosis lateral amiotrófica o enfermedad de Lou Gehrig).
El médico se basa en:
Un examen neurologico completo
Una electromiografía (EMG)
Análisis de sangre y pruebas de imagen para descartar otras causas.
La detección precoz permite una mejor calidad de vida y un seguimiento personalizado.