El impacto del estrés
El estrés también desempeña un papel fundamental en el dolor de cuello.
Cuando una persona está sometida a tensión constante, los músculos del cuello y los hombros tienden a contraerse.
Esto provoca rigidez e incomodidad que pueden volverse crónicas.
¿Podría empeorar aún más?
Sí. Sin tratamiento, el dolor de cuello puede empeorar.
En algunos casos, esto puede afectar la movilidad o causar problemas nerviosos.
Por eso es importante no ignorar las señales del cuerpo.