Sonreír delante de tu hijo cuando sientes que te vas a derrumbar.
Se supone que el Día del Padre es una ocasión alegre.
Desayuno en la cama, un dibujo, un abrazo incómodo, un “Te quiero, papá”.
Ese día sonreí.
Pero por dentro, me sentía vacío.
Puse la mesa.
Miré la hora.
6:07 PM.
Llamaron a la puerta.