Las causas más frecuentes
En la mayoría de los casos, el mal aliento se origina en la boca.
Las bacterias que se acumulan en los dientes, las encías y, especialmente, en la lengua, producen sustancias responsables de los olores desagradables.
Varios factores pueden agravar este problema:
Una higiene bucal deficiente,
alimentos con olores fuertes (ajo, cebolla, etc.),
el tabaco,
la sequedad bucal
y la acumulación de bacterias en la lengua pueden contribuir a una mala higiene bucal.