Cuando el interés por la vida cotidiana se desvanece
Quizás hayas notado que tu perro ya no te recibe en la puerta o que ya no responde cuando lo llamas. Este distanciamiento puede resultar inquietante, pero a menudo refleja una forma pacífica de retirarse del mundo. Permanece presente, háblale con suavidad y acarícialo con frecuencia: aún siente tu amor, aunque ya no lo exprese como antes.
Brindarle a tu perro un final de vida tranquilo y lleno de amor.

Porque, en definitiva, lo que cuenta no es la duración de la vida, sino todo el amor compartido a lo largo del camino.