Receta 2: Ensalada tibia de garbanzos y sardinas
Escurre una lata de sardinas y desmenúzalas con las manos (no te preocupes por las espinas, se desharán). Mezclar con una lata de garbanzos cocidos, tomates picados y un puñado de perejil. Aderezar con aceite de oliva y vinagre de manzana. Al consumirlo de esta manera, las espinas aportan calcio biodisponible y los garbanzos, magnesio, otro mineral esencial para la fijación del calcio.
Indicaciones de uso:
Frecuencia: No es necesario eliminar. Con 2 o 3 latas a la semana (unos 80-100 gramos por ración) es suficiente. El consumo excesivo de sardinas puede acumular metales, así que modere.
Precaución con la sal: Si padece hipertensión, busque latas sin sal añadida o enjuague las sardinas con agua filtrada antes de consumirlas.