Mis vecinos extranjeros me dieron esto mientras me deseaban una buena comida.

Esta es una reacción perfectamente normal. Cuando no reconocemos un alimento, sobre todo si no se parece a nada familiar, podemos sorprendernos e incluso preocuparnos. La comida forma parte de nuestras costumbres culturales, y cualquier cosa fuera de lo común puede parecernos extraña.

A algunas personas no les gusta probar comidas nuevas simplemente porque no se parecen a las que están acostumbradas. Sin embargo, en muchos países, alimentos que nos parecen extraños son en realidad muy comunes.

Eso es exactamente lo que me pasó en esta historia.

Descubrimiento a través de Internet

Sin saber qué hacer, decidí buscar en Internet. Con una foto, una descripción, la forma, el color… y después de un rato de búsqueda, encontré la respuesta.

En realidad eran castañas de agua.

Recent Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *